Hay un momento en el que irte a estudiar fuera de casa deja de ser una idea emocionante y empieza a convertirse en una lista de pendientes.
Encontrar dónde vivir. Hacer cuentas. Pensar qué vas a llevar. Averiguar cómo llegar a la universidad. Decidir si quieres vivir solo o con otras personas.
Y aunque probablemente ya estés pensando en lo más importante: las clases, los horarios, conocer gente nueva, hay algunas cosas que conviene considerar antes de mudarte. No porque tengas que planear cada detalle, sino porque algunas decisiones pequeñas pueden hacer que tu día a día sea mucho más sencillo.
1. La ubicación puede cambiar por completo tu rutina
Cuando estás buscando dónde vivir, es muy fácil enamorarte de un lugar por las fotos, el precio o los servicios. Pero antes de decidir, haz una prueba sencilla: imagina que tienes clase a las 7 de la mañana. ¿Cuánto tardarías en llegar?
Haz lo mismo con una clase por la tarde o con un día en el que tengas que quedarte más tiempo en la universidad. Vivir cerca de tu campus o de las zonas que frecuentas puede significar dormir un poco más, tener tiempo para desayunar tranquilamente o simplemente llegar a casa sin pasar una hora en el tráfico. A veces, unos kilómetros hacen una diferencia enorme.
2. Haz cuentas más allá de la renta
La renta es solamente una parte de lo que cuesta vivir por tu cuenta. También están el internet, servicios, comida, transporte, lavandería, productos de limpieza y esas pequeñas compras que aparecen durante el mes y que nadie te avisó que iban a sumar tanto.
Por eso, cuando compares opciones, intenta pensar en el costo real de vivir ahí, no solamente en cuánto dice el anuncio. Una opción que parece más económica al principio puede dejar de serlo cuando empiezas a sumar todo lo demás.
3. No necesitas llevarte toda tu habitación
Mudarte por primera vez puede provocar una reacción bastante normal: querer llevarte absolutamente todo. Tu almohada favorita, toda tu ropa, todos tus zapatos, libros que probablemente no vas a abrir y cosas que podrías comprar cuando llegues.
Antes de llenar el coche o pagar equipaje extra, piensa en lo que realmente vas a utilizar.
Si eliges un lugar que ya está equipado con cama, escritorio, closet y algunos electrodomésticos básicos, tu mudanza puede ser mucho más sencilla. Llegas con tus cosas personales y empiezas a vivir. Así de fácil debería ser.
4. Tu espacio para estudiar sí importa
Tu habitación no solamente va a ser el lugar donde duermes. Probablemente ahí vas a leer, hacer tareas, conectarte a una videollamada, preparar una presentación o estudiar para un examen.
Tener un escritorio cómodo, buena iluminación e internet confiable puede parecer secundario cuando estás buscando dónde vivir, pero después de unas semanas probablemente será de las cosas que más agradezcas.
5. Pregunta cómo es realmente la convivencia
Si vas a compartir espacios, intenta averiguar cómo funciona la convivencia antes de mudarte. ¿Hay áreas comunes? ¿Puedes recibir visitas? ¿Hay horarios? ¿Qué tan fácil es conocer a otros estudiantes?
No tienes que convertirte en el mejor amigo de todos tus vecinos. Pero vivir rodeado de personas que están pasando por una etapa parecida puede hacer que te adaptes más fácil..
A veces una conversación en la cocina termina convirtiéndose en un grupo para estudiar, una salida el fin de semana o una amistad que no esperabas.
6. No todo tiene que girar alrededor de la universidad
Una de las mejores partes de mudarte a otra ciudad es descubrir una rutina que no tenías en casa. Encontrar tu cafetería favorita. Salir a caminar. Conocer restaurantes. Hacer ejercicio. Descubrir lugares con tus amigos. Tener un plan para un domingo en el que no tienes nada que hacer.
Si solamente conoces el camino de tu casa a la universidad y de regreso, te estás perdiendo una parte importante de la experiencia. Por eso también vale la pena pensar en qué hay alrededor del lugar donde vas a vivir.
7. Elige pensando en cómo quieres sentirte
Tu casa durante la universidad debería ser un lugar donde puedas descansar, estudiar y sentirte tranquilo. Especialmente si es la primera vez que vives lejos de tu familia.
En Urbanite, en San Andrés Cholula, buscamos que esa transición sea más sencilla para los estudiantes. Las suites cuentan con espacios propios y equipados, mientras que las áreas comunes permiten estudiar, hacer ejercicio, convivir y conocer a otras personas.
Y sí, probablemente habrá días en los que extrañes tu casa. Eso también es parte de mudarte. Al final, no necesitas encontrar el lugar perfecto. Necesitas encontrar un lugar que funcione para la vida que vas a tener durante esos meses.
